12 noviembre 2015


FACTORES DE RIESGO EN EL ADOLESCENTE

“Entendiendo a los adolescentes y sus vulnerabilidades” 

Por: Psic. Ivonne Andrea Huerta Guerrero

Durante siglos las disciplinas de la salud se ocuparon de los adultos y de los niños, dejando de lado a este grupo etario. Entonces se creía que no se enfermaban. Recientemente con la apertura de centros y servicios especializados en la atención de los adolescentes, se pudo detectar que sí tienen problemas, que sí se enferman, que sí consultan cuando tienen adonde recurrir.

En nuestro país, la población adolescente asciende a 6.000.000 aproximadamente, es decir, un 20% del total.

Dentro de la problemática que los aqueja se destacan por su frecuencia, los conflictos en el área emocional, las dificultades de estructuración armónica de la personalidad, las desavenencias con el grupo familiar, los tropiezos en el rendimiento escolar, las conductas violentas, las crisis depresivas, el consumo de tabaco, alcohol y drogas.

Existe un hecho que es un llamado de atención para los que nos ocupamos de la salud de los adolescentes y jóvenes: la primera causa de muerte son los accidentes. (46,9% en los varones y 23,8% en las mujeres del total de defunciones entre los 10 y 20 años de edad.1 Estimamos esta prevalencia de los accidentes como una consecuencia de una conducta autodestructiva: el estar distraído por distintos conflictos, una disminución en la atención por el consumo de alcohol o ciertas sustancias que producen una ligera obnubilación de la conciencia y una desinhibición psicomotriz, el no valorar la vida por estar sumergidos en un estado de ánimo de tristeza, de pesimismo.

Observando la prevalencia de determinadas conductas autodestructivas, se realizó un estudio en jóvenes de 18 años, varones residentes en Capital Federal, surgiendo que un 51% declaró en una encuesta autoadministrada, haber consumido alguna bebida alcohólica en el último año, un 44,5% tabaco y un 17% algún tipo de droga. (1988).

La edad de mayor prevalencia en los consumos referidos fue entre los 15 y 16 años, señalando de por sí este lapso como de mayor riesgo.

De los que dijeron consumir alcohol un 3,8% refirió haber consumido cocaína, mientras que los que no consumieron bebidas alcohólicas consumieron cocaína un 0,76%.

Entre los jóvenes que declararon consumir tabaco, también cocaína un 4,8%, mientras que los que no, consumieron esta última en un 0,38%.

De lo expuesto se infiere la relación estadísticamente significativa entre el consumo de tabaco y alcohol y un tipo de droga.

Accidentes, conductas autodestructivas, consumo de sustancias sin prescripción médica, nos lleva a reflexionar sobre qué factores es posible detectar como riesgosos; a los fines de prevenir situaciones más complejas, o a veces irremediables.

Desarrollo del adolescente
Por: Lic. Maria del Rosario Franco Ruiz

La palabra adolescencia deriva del latín "adolescens" que significa hombre joven, siendo el participio activo de "adolescere" que significa crecer o desarrollarse hacia la madurez. También tiene relación con la palabra latina "dolescere" que significa padecer alguna enfermedad o estar sujeto a afectos, pasiones, vicios o malas cualidades (Diccionario de la Real Academia Española, 1970). Se define como una etapa de transición entre la niñez y la adultez, caracterizada por procesos específicos, propios e irrepetibles, con gran intensidad de los afectos y vivencias; de transformaciones importantes y de presión social para lograr metas específicas. Al respecto hay que decir que estos procesos se dan siempre en una determinada cultura, lo que define en cierta medida sus características específicas y su duración.

Durante este tiempo, comienzas a desarrollar tu propia personalidad y opiniones. Algunos cambios que podrías notar incluyen:
  • ·         Aumento de la independencia de tus padres
  • ·         Más preocupaciones sobre la imagen corporal y la ropa
  • ·         Más influencia de tus compañeros
  • ·         Mayor capacidad de sentir el bien y el mal

Todos estos cambios a veces pueden ser abrumadores. Un poco de tristeza o mal humor puede ser normal. Pero sentirse muy triste, sin esperanza o sin valor podrían ser señales de advertencia de un problema de salud mental. Si necesitas ayuda, habla con tus padres, un maestro o un profesional de la salud.

La adolescencia, se puede dividir en tres etapas: adolescencia temprana, generalmente entre los 12 y 13 años de edad; adolescencia media, entre los 14 y 16 años de edad; y adolescencia tardía, entre los 17 y 21 años de edad. Además del crecimiento fisiológico, de estos años se pueden extraer siete tareas clave de desarrollo intelectual, psicológico y social. El propósito fundamental de estas tareas es formar la propia identidad y prepararse para la edad adulta.

Desarrollo físico
Los cambios físicos que indican el final de la niñez incluyen: el crecimiento repentino, el comienzo de la menstruación en las mujeres, la presencia de semen en la orina de los varones, la maduración de los órganos sexuales primarios (órganos sexuales) y la maduración de las características sexuales secundarias (aquellas características que no involucran a los órganos sexuales, como la aparición de vello en el cuerpo).

Desarrollo intelectual
La adolescencia es el período durante el cual la capacidad de adquirir y utilizar conocimientos llega a su máxima eficiencia, capacidad que se va acentuando progresivamente desde los 11 -12 años. Según la teoría cognitiva de Piaget (1969) el joven pasa desde la etapa de las operaciones concretas a las operaciones formales que permiten el pensamiento abstracto, donde el grado de sutileza y complejidad de su razonamiento se hace mayor. El adolescente logra desprenderse de la lógica concreta de los objetos en sí mismos y puede funcionar en estados verbales o simbólicos sin la necesidad de otros soportes. Se constituye así en un individuo capaz de construir o entender temas y conceptos ideales o abstractos. Esta capacidad se supone que llegará a formar parte de la casi totalidad de los adolescentes entre los 17 -18 años.
Al aparecer las operaciones formales el adolescente adquiere varias capacidades nuevas importantes:
  • Puede tomar como objeto a su propio pensamiento y razonar acerca de sí mismo.
  • Puede considerar no sólo una respuesta posible a un problema o explicación a una situación, sino varias posibilidades a la vez.
  • Agota lógicamente todas las combinaciones posibles.
  • El pensamiento operativo formal le permite distinguir entre verdad y falsedad, es decir comparar las hipótesis con los hechos.
  • Puede tramitar la tensión a través del pensamiento y ya no sólo a través de la actuación. Puede "pensar pensamientos".
El adquirir la capacidad de razonar sobre sí mismo y el mundo lo lleva a uno de los principales problemas de esta etapa: el de construir su propia identidad. Comienza a preguntarse ¿Quién soy? ¿Qué quiero? ¿Para dónde voy?.

Desarrollo emocional
En esta etapa se producen grandes transformaciones psicológicas. La estabilidad emocional del escolar sufre una desintegración, lo que permite una reconstrucción durante la adolescencia. El desarrollo emocional estará vinculado a la evolución previa que trae el niño y al contexto social y familiar en el que está inserto.

Es esperable en el adolescente una marcada labilidad emocional que se expresa en comportamientos incoherentes e imprevisibles, explosiones afectivas intensas, pero superficiales. El adolescente se caracteriza por tener hiperreactividad emocional (en el sentido que la reacción emocional es desproporcionada al estímulo que la provoca) y comportamientos impulsivos. Estas conductas se relacionan con la intensificación de los impulsos sexuales y agresivos propios de la etapa, los cuales generan ansiedad y son difíciles de modular.

Son consideradas como una de las tareas evolutivas importantes de esta etapa el aprender a percibir, modular y controlar la expresión de las emociones e impulsos. El desarrollo yoico depende en gran parte de esta capacidad de postergación de las gratificaciones inmediatas. En la adolescencia temprana tiende a haber mayor labilidad emocional y descontrol de impulsos, en la adolescencia media es la etapa en la que los sentimientos experimentan su mayor intensidad y en la etapa posterior el adolescente irá experimentando una mayor profundidad y duración de sus sentimientos, así como irá desarrollando la responsabilidad, lo que implica pasar de sentirse "víctima" de las circunstancias a sentir un mayor autocontrol.

Desarrollo social
En la adolescencia uno de los cambios más significativos que supone esta etapa, es el paso desde la vida familiar a la inserción en la vida social.

Se espera del adolescente una inserción autónoma en el medio social y que alcance el estatus primario: asumir una independencia que lo exprese personalmente y dirigirse hacia roles y metas que tengan consonancia con sus habilidades y que estén de acuerdo con las probabilidades ambientales. El joven procura que sus sentimientos de adecuación y seguridad provengan de sus propias realizaciones, las que confronta frecuentemente con su grupo de pares o compañeros de edad similar.

En la adolescencia temprana se tiende a establecer una relación cercana de amistad con uno o más amigos del mismo sexo. Este vínculo es estrecho y el contacto con miembros del otro sexo suele hacerse en grupo. Hay una fuerte desidealización de las figuras de autoridad, tendiendo al distanciamiento, desobediencia y evitación de dichas figuras.

En la adolescencia media el grupo de pares como tal comienza a tener mayor relevancia. Es aquí donde cobra importancia la pertenencia el grupo del barrio, grupos deportivos, grupos de amigos, etc. Estas pertenencias desempeñan variadas funciones, siendo las principales:
  • Proporcionarle al individuo la oportunidad de aprender a relacionarse con sus compañeros de edad.
  • Aprender a controlar su conducta social.
  • Adquirir destrezas e intereses propios de la edad.
  • Compartir problemas y sentimientos comunes.
En este período se tiende a asumir los valores y códigos del grupo de pares, lo que aumenta la distancia con los padres, existiendo una tendencia "anti-adulto".

En la adolescencia tardía los valores del grupo dejan de tener tanta importancia, siendo los propios valores acordes a la identidad los que se privilegian. Respecto a las figuras de autoridad, se comienza a producir una reconciliación y reparación.

Fuente:
Adapted from Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)