13 julio 2015

Crianza Positiva en padres de familia con hijos en Escuela Secundaria

Por: Isabel Juárez Rodríguez.


Ser padre no es fácil. Los hijos nos ponen a prueba constantemente: a veces sacan lo mejor de ti pero en ocasiones también lo peor. Resulta difícil controlarse pero merece la pena. Los estudios demuestran que los enfados y los castigos físicos a los hijos provocan su resentimiento y  que se sientan mal consigo mismos.


¿Qué es la crianza positiva?

La crianza positiva, es un estilo de educación que permite afianzar las relaciones entre padres e hijos a través del compromiso entre ellos. Aumenta los logros académicos y las expectativas sobre el futuro, les inculca autoestima y confianza en sí mismos y reduce los problemas de conducta.

La crianza positiva apuesta por una educación sin violencia en donde las consecuencias, cuando las normas se incumplen, y la forma de relacionarse con los niños, niñas y adolescentes está soportada en el reconocimiento y el afecto. Exige tener cuidado con lo que se dice y se hace para evitar dañar o lastimar a los hijos e hijos a través de actos o comentarios negativos o agresivos.

En base a lo anterior, es cómo surgió la necesidad de diseñar un taller enfocado a la “Crianza Positiva en padres de familia con hijos en escuela Secundaria”, en el cual el objetivo fue apoyar a los padres de familia a la educación y crianza de manera efectiva, modificando esquemas anteriores de lo que significa crianza. El proyecto inició con la investigación de las necesidades que en la comunidad se presentaban, siendo percibido anteriormente como un problema. Al sondear la opinión pública acerca de esta necesidad, las personas afirmaban que la inseguridad era el principal problema, así que la propuesta nace a partir del reconocimiento del trasfondo de la problemática social, a partir de una situación que al psicólogo compete, que es la educación. Sin embargo, es necesario reconocer que la educación es distinta a la instrucción, y por ésto, la propuesta no podría desarrollarse con un solo elemento, sino involucrar los roles básicos de la sociedad, y el primer nivel que constituye la sociedad es la familia.

Esta propuesta se figuró en un taller que constó de 8 sesiones, cada sesión de una hora y media de duración. El taller fue impartido en una escuela secundaria privada localizada en la comunidad y se contó con una población de 20 participantes.

Se trabajaron temas como: autoestima, modelamiento de conductas, análisis de conductas, manejo de conflicto, estrategias para la modificación de conductas, entre otros.

Durante las primeras sesiones, se creó un ambiente de comunicación y respeto, donde cada participante externaba su opinión a partir de experiencias o conocimientos previos, a manera que reforzaban lo que se había mencionado en el sustento teórico. Posteriormente, se integraron nuevos participantes, los cuales permitieron el trabajo, sin embargo, no se comprometieron en su asistencia.

A partir de las experiencias de los participantes del taller, se pudieron establecer tres formas básicas de educar a los hijos: con estilo autoritario, con estilo permisivo y con estilo democrático. Los padres que mantenían estilo democrático se mostraban inflexibles ante las nuevas estrategias de educación, cuestionaban la efectividad y ponían mecanismos de defensa. Los padres que mantenían el estilo permisivo hablaban mucho acerca de la libertad necesaria a los hijos, la necesidad de ser amigos de los hijos, y el afecto que les daban, sin embargo, al preguntarles estrategias de crianza, mencionaban que educando instintivamente a través del amor. Los padres con estilo de crianza democrático tenían las cualidades de los padres permisivos, en cuanto a educar con amor, sin embargo, sí lograban identificar estrategias útiles y funcionales, a diferencia de los padres permisivos, que al no ver resultados efectivos en su forma de crianza, mencionaban que después se “compondrían sus hijos”.

Al finalizar las sesiones, todos los participantes mencionaron lo que les agradó y en lo que se podría mejorar, a manera de retroalimentación, y por los comentarios hechos, el taller fue de su agrado y solicitaban nuevos temas para la creación de nuevos proyectos.

A partir de la implementación de estos talleres, surgieron propuestas de trabajo en la institución, así como de manera individual con los asistentes del taller, los cuales recomendaban los servicios de atención psicológica con sus conocidos.

Esta fue una experiencia muy enriquecedora, ya que no es lo mismo conocer la teoría a llevarla a la práctica en escenarios reales. He reflexionado que lo que se ha visto durante la carrera, se aplica en una sola sesión, es decir, la práctica de los conocimientos lleva a reforzarlos y comprender mejor, para que así surjan nuevas inquietudes, motivantes para continuar con el aprendizaje. 

La Naturaleza de la Crianza Positiva


Los padres y madres que usan una crianza positiva respetan, acompañan y apoyan a sus hijos. Estos hijos se sienten con más libertad de compartir sus ideas y sentimientos, escoger opciones, y hacer preguntas. Hay muchas técnicas para criar de manera positiva, desde la disciplina positiva que los padres pueden considerar. Aquí les damos algunas sugerencias:

  • Ofrezca frases positivas: “Mira que bien has hecho tu trabajo ¡Felicidades!”
  • Use apropiado lenguaje corporal: Mueva la cabeza, sonría, y mire directamente a los niños o jóvenes.
  • Baje su posición corporal: Agáchese, hínquese, o siéntese al nivel de los niños o adolescentes.
  • Reestructure el ambiente: Quite objetos que inviten a una mala conducta.
  • Dirija la conducta: “Aquí está una trapo para poder limpiar la mesa”
  • Controle su propio comportamiento. Al fin y al cabo es el único que podemos controlar.
  • Empodere a sus hijos. Devuélvales su poder para que lo usen de manera constructiva.
  • Capacítelos. Enséñeles primero, luego supervise y luego déjelos intentarlo solos.
  • Ignore malas conductas: Alejandra hace caras chistosas mientras come su cena. Mamá y Papá no responden.
  • Ponga límites específicos: David continúa aventando los carritos.  Papá le dice a David que guarde los carritos.
  • Tome un descanso: Enseña en tiempo fuera positivo, un área de descanso, para calmarse y luego poder solucionar problemas.
  • Motive, motive y motive.

Ser padres no es tarea fácil, sin embargo día a día vamos aprendiendo y el amor a nuestros hijos, sumado a buenos consejos guiará nuestro camino.

Esperamos te haya servido esta información... A continuación te presentamos el siguiente vídeo que te brindará información acerca de puntos importantes a tomar en cuenta al momento de implementar y estimular la crianza positiva...

¡Gracias!

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